Házlo tú mismo / Trimarchi primera parte: la previa y el club

Házlo tú mismo / Trimarchi primera parte: la previa y el club

olver al principio

Luego de 16 temporadas de Trimarchi en Mar del Plata -el más importante congreso de diseño- los organizadores, Sebastián Valdivia y Pablo González Diaz- subieron la apuesta: desdoblaron el formato Estadio en dos sedes (El Hotel Provincial y el Teatro Auditorium) y celebran el primer año de vida de este Trimarchi que se volvió lo que en el fondo siempre fue: esa cosa de todos los días, entre miles de papeles, tragos, recitales y cenas con amigos, con la apertura del Club Tri, detrás de la trotadora de la Biblioteca Rattery. De estas mutaciones, construcciones y apuestas, hablan ellos en esta nota.

    

“Es inviable escribir una crónica en esta condición”, pienso, mientras 15 minutos tarde, con un teléfono colgando de la oreja y una sonrisa que le llega hasta la otra, un poco a modo de disculpas, llega Sebastián Acampante. Pienso en el periodismo… En Gay Talese y su escuela de periodismo: el arte de dejar pasar el tiempo y no me dan los números. El Trimarchi arranca mañana viernes y estamos hablando por primera vez durante el atardecer del día anterior, mientras se le quema el teléfono de pedidos de notas y yo me pregunto qué estuve haciendo antes, las semanas previas…. En qué estaba pensando o, quizás, si será condición necesaria del periodismo escribir así; como diría la banda de rock platense, Mr. América: con el agua al cuello.
Mientras él da una nota por teléfono a la radio y se sienta a la mesa del patio de un café, le susurro si quiere hacerme el pedido a mí.
-Cortado – dice y sigue: – Este año el Trimarchi está organizado por días, que se estructuraron a partir de las distintas disciplinas que fueron apareciendo en el transcurso de los años. Las primeras veces que hacíamos el evento, las conferencias eran estrictamente sobre diseño gráfico, pero con el transcurso de los años y sobre todo a partir del Club Tri empezamos a notar las relaciones con otras disciplinas, como el diseño textil, de indumentaria, el diseño industrial, la tecnología y la arquitectura. Por eso este año, seleccionamos las charlas por rubro y así aparecieron las categorías: TriTEX, TriTED y TriARQ. Nos interesa, desde la Arquitectura abrir diálogos sobre el uso del espacio y la conexión entre el diseño y la arquitectura. Vendrá desde Barcelona Josep Ferrando, que forma parte del equipo del Instituto Europeo de Diseño.

Cruzo desde la plazoleta donde está la mesa hasta la barra y allí pido un cortado, un té y una birome prestada. Vuelvo a la mesa. La nota sigue: “En el área de Textil, tenemos la suerte de contar este año con algunos referentes como Lauren Bowker, una bióloga del Reino Unido que viene a presentar su experiencia en telas e indumentaria que responde a necesidades de los humanos actuales, a las variaciones climáticas y sus indicios en colores… Y en el TriTEC se pensarán aplicaciones de la tecnología al diseño”.

-Bueno… ya más o menos algo escuchaste…
– Yo no hago las notas así – le aclaro.

Pero tomé apuntes porque creo que además de escribir, también, algunas veces, hay que hacer un poco de periodismo y los datos importan. Ahora pienso en otras cosas. La luna llena de primavera está, de repente, recostada sobre un techo del castillito de la esquina de enfrente. La vemos. Y le pregunto dónde empezó esta historia. No la del Trimarchi; la suya y el amor a esto que hace: un mega evento de diseño cada año, hace diecisiete años, acá en la ciudad.

    

– Cuando yo nací mis viejos estudiaban Medicina en La Plata. Mi vieja dejó y mi papá se recibió. Pero yo nací en Mar del Plata. Me enteré muchos años después, no lo notaba, que fue un cimbronazo, sobre todo económico, mi nacimiento. Cuando era chico amaba los libros y mis viejos no podían comprarme muchos libros; mi mamá notaba mi interés y comenzó a escribirme un cuaderno, al que iba pegando fotos… algunas oraciones, textos sacados de revistas y diarios y me dejaba, abajo, a los costados, en el medio, lugar para que yo dibuje, luego escriba…
John Berger dice que todos sus libros son sobre el lenguaje y que al lenguaje lo ha conocido a  través de la voz de su madre.

-¿Y qué hizo tu mamá cuando dejó Medicina?
– Se dedicó a armar muchos encuentros de gente. Encuentros multitudinarios que tenían que ver con la salud desde otra perspectiva; con la New Age, en una época, aunque ahora este movimiento ya no existe así… se desagregó y refundó en otras cosas… y con distintas ramas de la nueva conciencia. También armó la fundación Renacer. Después, junto a mi viejo, cuando yo crecí y tuve mi banda de hardcore, me acompañaban a tocar a recitales
– ¿Les gustaba?
– Para nada. Les gustaba verme feliz y además era menor de edad… Tocábamos con Fun People; con Masacre y teníamos que ir con nuestros viejos sí o sí… Si no, no nos dejaban tocar.

En esa misma época hacía fanzines y había arrancado una escuela: la de la autogestión y la del punk, en su consigna hazlo tú mismo.
El primer evento fue desde la curiosidad nerd de Pablo, su socio, y suya; desde la voluntad de nutrir sus aprendizajes sobre el diseño gráfico desde otras escuelas y haceres que no estaban contemplados en la grilla académica de la Escuela de Artes Visuales, Martín Malharro. Había un librero, su dealer de libros raros e importados, que los perseguía diciéndoles a quiénes debían conocer y contactar. Gracias a él, a Ricardo Landa, trajeron la primera vez del Trimarchi a Rubén Fontana: quien inventó la carrera tipográfica en UBA. Hicieron los primeros tres días de evento, con cinco conferencias al día, y lo cerraron con una fiesta y un show de tango, como agasajo a Fontana, que le encanta el tango.

  

Ahora, que en el camino pasaron diecisiete temporadas y miles de diseñadores del mundo; ahora que juntar 3.500 personas les parece de lo más normal del mundo, multiplicaron x2 cada charla, abriendo este año dos espacios para la convención: la sala del Hotel Provincial y el teatro Auditorium. Y están otra vez en el ruedo, haciendo el megaevento y apuestas precarias: a que no se llena.

Me tengo que ir y él también. Vamos a llegar tarde, además, a los lugares a los que vamos. Pero cae la noche y mañana el sol del 06 de octubre saldrá desde el mar. Pasado el mediodía, Pablo y Sebastián, abrirán la edición número 17 del Trimarchi y darán pie a una conferencia del arquitecto barcelonés Josep Ferrando.

Y aunque la dimensión de esta frase: “Esto lo estoy tocando mañana” no suene tan bien como Charlie Parker haciendo jazz o Cortázar escribiendo sobre Charlie Parker, también se aplicará a esta crónica, que se seguirá escribiendo mañana…